martes, 6 de diciembre de 2016

Azul inmaculada

Fotografía © Miguel Castaño
Es una escena habitual el que en muchas de nuestras parroquias, en el día celebración de la festividad de la Inmaculada Concepción vemos emplear -allí donde los hay- ornamentos de color azul celeste y escuchar durante la homilía la explicación de que tal color se debe a un privilegio concedido a España en el siglo XIX por la ancestral defensa que nuestra nación ha hecho de ese dogma. Aún faltan algunos meses para esta festividad litúrgica, pero es conveniente recordar algunos pormenores del uso de este privilegio pues resulta cada vez más frecuente ver como este color -debido sin duda al celo mariano- es usado para celebrar otras advocaciones de la Santísima Virgen.

Lo primero que hemos que precisar es que el color azul, como tal, no es un color litúrgico. En efecto, son colores litúrgicos todos y solos aquellos que se prescriben en el punto 347 de la actual Instrucción General del Misal Romano, a saber, el blanco, el verde, el rojo, el morado, el negro y el rosado. El color azul es, hablando en puridad, un privilegio litúrgico. Esta distinción no es quisquillosa ni rebuscada, dado que según un venerable principio litúrgico, "todo aquello que en la liturgia no es obligatorio, está prohibido". El sentido del privilegio litúrgico es precisamente ser una excepción a una ley general, privilegio concedido por la Santa Sede de lo cual puede hacerse uso o no; esto es lo que lo distingue esencialmente de los colores litúrgicos facultativos como el rosáceo o el negro, que no constituyen excepciones, sino posibilidades ad libitum pero que figuran explícitamente en el conjunto de normas litúrgicas de la Iglesia.

El privilegio de poder emplear el color azul no es, sin embargo, el único concedido a España. Existe un breve pontificio, Ad hoc nos, rubricado por San Pío V (al que se añade el Pastoralis officii de Gregorio XIII) en el que se compendian todos los privilegios litúrgicos otorgados a nuestra nación, muchos de los cuales si bien han caído en desuso no debería ser óbice para conocerlos. Tales privilegios son el fruto de centenarias costumbres litúrgicas españolas -y no tanto una concesión graciosa en recompensa a determinados "méritos" como en ocasiones parece interpretarse- que recibieron tal reconocimiento después de haber sido solicitada la continuación de tales usos. Algo semejante ha sucedido con el color azul, que aún antes de la concesión del privilegio se habría comenzado a ser utilizar. Su uso resulta muy anterior a la misma proclamación del dogma por parte de Pío IX; por lo que parece,se comenzaría a utilizar en Sevilla al menos a raíz de la polémica entre maculistas e Inmaculistas en el siglo XVII. El primer reconocimiento de la posibilidad de usar este color tendría lugar en 1817, cuando Pío VII concedió su uso a la catedral de Sevilla para la fiesta de la Inmaculada y su octava. En 1879 la Sagrada Congregación de Ritos extendería este permiso a toda la archidiócesis hispalense. Finalmente el doce de febrero de 1883 según decreto promulgado por la Sagrada Congregación de Ritos se concede su uso las diócesis españolas y sus territorios para la solemnidad de la Inmaculada, su octava, y las misas votivas. Desde la supresión de la octava de la Inmaculada ya en el misal promulgado por Juan XXIII en 1962 acorde a las rúbricas de la instrucción Rubricarum instructum, el color azul queda reducido a la solemnidad de la Inmaculada y a las misas votivas de la Inmaculada. Y para las diócesis españolas, según lo que hemos indicado más arriba, cualquier otro uso está prohibido. No pensemos, sin embargo, que es nuestro país el único en el que veremos emplear vestiduras azules. Los antiguos territorios del Reino de Baviera (actual Estado Libre de Baviera) lo tiene concedido para la festividad de Santa María Reina y en Portugal para las fiestas de la Inmaculada y la Asunción. En todo caso, el uso abusivo de este color fuera de las fechas para las que está concedido supone desdibujar su sentido y el origen del privilegio: la devoción multisecular del pueblo español a la Inmaculada y la defensa del dogma. Fue precisamente en la archidiócesis de Sevilla, en el convento de San Antonio de Padua donde se conservarían -según la tradición- los más antiguos ornamentos confeccionados en color azul para celebrar a la Inmaculada.

Y es un color muy a propósito para celebrar este misterio. Es el azul quizá el más inmaterial y profundo de los colores. Recuerda al cielo, al agua, al aire, al cristal; Por eso también se habría usado en la liturgia cristiana medieval durante el tiempo de Pentecostés pues el símbolo del Espíritu Santo es el aire, el más inmaterial de los elementos, pues "Spiritus ubi vult, spirat". El azul intenso quiere expresar de este modo el desapego a los valores mundanos y la ascensión del alma que tiende hacia lo divino, como nos enseña Efrén el Sirio : “Hoy María se ha hecho cielo y ha traído a Dios, porque en Ella ha descendido la excelsa divinidad y ha hecho morada."Por eso, junto al blanco, es el color de la Inmaculada Concepción. Representa ese encuentro del cielo con la tierra en las Virgen ya concebida sin mancha, que anuncia esa fusión del cielo y la tierra, las dos partes del eje cósmico, unidos para acoger esa autocomunicación divina, y así se expresa de manera elocuente que Dios Padre ante la previsión de los méritos de María la haya querido adornar con este singularísimo privilegio.

D. José Ripoll
Párroco y asesor para la Forma Extraordinaria del Rito Romano




lunes, 5 de diciembre de 2016

Akathistos

Yo no soy un experto en liturgias orientales, para estas cuestiones más doctas recomiendo leer a Salvador Aguilera, un estudioso y amante de la Divina Liturgia y uno de los administradores del blog amigo Lex orandi; pero en esta entrada, cercano ya a la fiesta de la Inmaculada Concepción traigo uno de los más famosos himnos que la Iglesia ha Oriental dedicado a la Madre de Dios, el Akáthistos.

Es el himno litúrgico por antonomasia del siglo V que ha quedado como modelo de muchas composiciones himnográficas y titánicas, tanto antiguas como en la actualidad. Akáthistos no es el titulo originario, sino una rúbrica: "de pie, no-sentado", con la que se indicaba que había que cantarlo de pie, como se escucha el evangelio, como signo de reverente obsequio a la Madre de Dios. 


La estructura métrica y silábica se inspira en la Jerusalén celeste descrita en el capítulo 21 del Apocalipsis. Consta de 24 estrofas, con dos partes distintas: la cristológica y la eclesial; y como dos planos superpuestos: el plano de la historia y el de la fe. 

La primera parte, contiene doce "estrofas" y sigue el ciclo de la Navidad inspirado en el evangelio de la infancia (Lc 1–2; Mt 1–2). Misterio de la Encarnación (1–4), la efusión de la gracia en Isabel y Juan (5), la revelación a José (6), la adoración de los pastores (7), llegada y adoración de los magos (8–10), la huida a Egipto (11), el encuentro con Simeón (12). Misterios que superan el mero dato histórico y nos abren a una lectura simbólica y teológica. 

La segunda parte (estrofas 13–24) propone y canta lo que la Iglesia, en los concilios de Éfeso y Calcedonia, profesaba de María, en el misterio del Hijo Salvador y de la Iglesia de los salvados. María es la nueva Eva, virgen de cuerpo y espíritu, que con el fruto de su vientre reconduce a los mortales al paraíso que habían perdido (13); es la Madre de Dios que, siendo trono y sede del Infinito, abre las puertas del cielo e introduce allí a los hombres (15); es la Virgen encinta que reclama la mente humana a inclinarse ante un parto divino y a dejarse iluminar por la fe (17); es la "Siempre-virgen", inicio de la virginidad de la Iglesia consagrada a Cristo, su perenne custodia y amorosa tutela (19); es la Madre de los sacramentos-pascuales que purifican y divinizan al hombre y le nutren con el alimento celestial (21); es el Arca Santa y el Templo viviente de Dios, que precede y protege el peregrinar de la Iglesia y de los fieles hacia la Pascua definitiva (23); es la Abogada de la misericordia en el último día (24). 

El Akáthistos conserva un inmenso valor: 
  • por su contenido histórico salvífico, que abraza todo el proyecto de Dios, involucrando (envolviendo) a toda la creación, desde sus orígenes hasta el final de los tiempos, llegando a su plenitud en Cristo; 
  • por las fuentes que usa: la Palabra de Dios; la doctrina definida en los concilios (Nicea, 325; Éfeso, 431; Calcedonia, 451); Padres orientales de los siglos IV y V; 
  • por la metodología mistagógica, con la que, desde las imágenes de la creación y de la Escritura, eleva al hombre a la contemplación y celebración del misterio de la encarnación como misterio salvífico, en el que coloca a María como lugar teológico, de encuentro y de manifestación de Dios. 
En cuanto al autor, toda la tradición manuscrita nos lo deja en el anonimato. Hoy en día, la crítica científica se inclina por atribuir la composición del himno a uno de los Padres de Calcedonia. Así, el texto litúrgico que hoy recitamos y cantamos sería el fruto maduro de la más antigua Iglesia, todavía indivisa, en los orígenes de nuestra fe. Un himno, por tanto, digno de ser acogido y cantado por toda la Iglesia y la comunidad eclesial. 

lunes, 28 de noviembre de 2016

Glosas y documentos - Misal Romano

En estos días la Comisión Episcopal de Liturgia presentaba Glosas y Documentos. Sobre la tercera edición oficial del Misal Romano en español. Se trata de un material para preparar la recepción del nuevo misal en las parroquias y comunidades de las diócesis españolas. Con estos documentos se quiere poner de relevancia los aspectos más significativos de esta nueva edición del Misal Romano en español que deberá comenzar a utilizarse, tal y como dice el Decreto firmado por el Presidente de la CEE, en las primeras vísperas del I Domingo de Cuaresma de 2017 y su uso, desde ese momento, será obligatorio.

Los materiales que se nos ofrecen no solo son de carácter normativo, sino que también los hay de tipo teológico, litúrgico, pastoral, editorial y musical. Un amplio elenco para que todos estemos en condiciones de acoger y presentar, tal y como lo quiere la iglesia española, esta nueva edición del Misal.

SUMARIO

1. Decretos 
     - A las diócesis de España
     - Decreto de la Conferencia Episcopal Española

2. Mensaje de la Comisión Episcopal de Liturgia 
     - Celebrar la Eucaristía con el Misal Romano en su tercera edición

3. Presentación de la 3.ª edición del Misal Romano en lengua española

4. Carta de su Santidad Benedicto XVI al Presidente de la Conferencia Episcopal Alemana

5. Aportaciones de la tercera edición oficial del Misal Romano en lengua española

6. Labor editorial de la tercera edición del Misal Romano español

7. La música en la tercera edición oficial del Misal Romano en lengua española




viernes, 25 de noviembre de 2016

La corona de Adviento

Es curioso ver cómo se ha extendido la costumbre de colocar en nuestras iglesias la "corona del Adviento" o "corona de las luces de Adviento"; pese a nos ser preceptivo, es decir, obligatorio. En la introducción general del misal Romano no encontramos ninguna rubrica a este respecto, sin embargo, en el Bendicional (nn.1235-1240) encontramos una explicación sobre su significado y dos modelos para su bendición: en el hogar de la familia o en la iglesia.

La corona de Adviento es un signo que expresa la alegría del tiempo de preparación a la Navidad. Por medio de la bendición de la corona se subraya su significado religioso.

La luz indica el camino, aleja el miedo y favorece la comunión. La luz es un símbolo de Jesucristo, luz del mundo. El encender, semana tras semana, los cuatro cirios de la corona muestra la ascensión gradual hacia la plenitud de la luz de Navidad. El color verde de la corona significa la vida y la esperanza.

La corona de Adviento es, pues, un símbolo de la esperanza de que la luz y la vida triunfarán sobre las tinieblas y la muerte. Porque el Hijo de Dios se ha hecho hombre por nosotros, y con su muerte nos ha dado la verdadera vida.

Tener una corona en el hogar es una buena ocasión para orar en familia y prepararse conjuntamente para la Navidad. En este caso, un laico –por ejemplo el padre o la madre– puede decir la oración de bendición. 

En el caso de hacerlo en la iglesia, es recomendable que sea en la misa del domingo I de Adviento; justo después del saludo inicial, en lugar del acto penitencial. Esto último no quiere decir que se omita el señor ten piedad (ver en este mismo blog la entrada del Señor, ten piedad).

En el momento de encender las velas que correspondan se puede entonar un canto apropiado. Utilizar música instrumental no sería lo más correcto en este tiempo litúrgico en el que se nos pide sobriedad en cuanto a la música y la ornamentación. 

Con respecto al color de las velas de la corona no hay nada dispuesto, pero el sentido común nos lleva a poner las cuatro de color blanco (color habitual de las velas que utilizamos) o, incluso, tres moradas y una rosa, correspondiendo con el color litúrgico de cada domingo, respetando el rosa para el domingo Gaudete o domingo III de adviento. 

Oscar Valado

jueves, 24 de noviembre de 2016

El tiempo litúrgico de Adviento


Origen y significado


1. El tiempo de Adviento tal y como lo celebramos ahora son las semanas que preceden y preparan la celebración de la Navidad. "Adviento" significa "venida", por ello en este tiempo nos disponemos para acoger la venida del Señor. El Adviento, la espera de la venida del Señor, es el primer paso de esta historia anualmente revivida en el Año Litúrgico.

2. Este tiempo tiene un claro origen hispano. En el Concilio de Zaragoza, año 380, se prescribe que los fieles vayan a la iglesia desde el 17 de diciembre hasta la Epifanía para orar y reunirse frecuentemente. Dicha práctica se consolidó en Francia a lo largo del siglo V, cuando Perpetuo de Tours (490) establece un ayuno de tres días a la semana desde San Martín (11 de noviembre) hasta Navidad. Pero el Adviento romano no se fija hasta el siglo VI con los Sacramentarios y Leccionarios que nos han transmitido sus formularios litúrgicos. Curiosamente, cabe destacar que solo en Roma el Adviento fue, desde el principio, una institución litúrgica, mientras que en los demás lugares fueron consideraciones ascéticas lo que constituyó el punto de arranque y las normas de su evolución.

3. El sentido del Adviento Romano queda perfectamente definido en los siglo VI-VII. En primer lugar es, según la concepción de las Galias, un tiempo de preparación a la solemnidad de Navidad, pero también un tiempo de "espera": espera para la Navidad y espera del retorno glorioso del Señor al final del mundo. De este modo, la espera cristiana, halla su expresión espontánea en los textos proféticos inspirados por la espera del Mesías: Isaías y Juan Bautista, las dos grandes voces de la liturgia del Adviento.

4. En este sentido, cabe recordar que el Adviento comienza cuatro domingos antes de la Navidad. El primer domingo miramos hacia la última venida de Cristo; el segundo y tercero, a Juan Bautista; y el cuarto, a María, la Madre de Dios. Aunque también cabe destacar en su estructura dos etapas: Desde el primer domingo de Adviento hasta el 16 de diciembre (invitación a prepararnos en la esperanza y en la conversión para la venida del Señor a nuestras vidas); desde el 17 hasta el 24 (más directamente orientada hacia las fiestas de Navidad).


Características y peculiaridades de este tiempo 

1. Palabras que resuenan en Adviento: 

– Emmanuel: Expresión hebrea que significa "Dios con nosotros" (Is 7, 10-14). Signo de la presencia salvadora de Dios en medio del pueblo.

– Marana tha: Expresión aramea = "¡Señor nuestro, ven!". Que las comunidades mantuvieron intacta (1Cor 16,22). Es la expresión del anhelo del retorno de Jesús. Nuestra traducción es "Ven, Señor, Jesús"

– Mesías: Palabra hebrea que significa "ungido". En la antigüedad los reyes, sacerdotes y profetas eran ungidos con aceite como signo de la fuerza de Dios. El Mesías era el "elegido" para liberar al pueblo de Israel. La traducción griega de "Ungido" es "Cristo" y así llama el NT a Jesús. 

– Precursor: Es el que anuncia o prepara algún acontecimiento o venida de alguna persona. Se aplica a Juan el Bautista.

– Profeta: Significa mensajero de Dios, el que habla en nombre de Dios. No es un adivino, aunque a veces predice acontecimientos. Isaías es el más representativo del Adviento.

2. Actitudes: 

– Esperanza: esta es la palabra que más resuena. En dos sentidos: la encarnación y la venida definitiva.

– Disponibilidad: "preparad el camino al Señor" es la consigna de este tiempo, es la llamada que Juan Bautista hacía en el Jordán a todos aquellos que se acercaban.

– Alegría: no tenemos que guardarnos toda para Navidad. El tiempo de "preparación" también es una alegría (ej.: un banquete o una fiesta).

– Oración: la Navidad que nos ofrecen los medios de comunicación social no debe desviar nuestra atención de lo verdaderamente importante, nuestra espera vigilante y oración como preparación a la encarnación del Mesías.

– Paciencia: el Adviento es una invitación a trabajar sin desfallecer, un año más, en espera: "Tened paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor. Firmes en la fe.

3. Signos del Adviento: 

– Austeridad litúrgica: no se trata de una "cuaresma", sino de una espera gozosa (no se suprime el Aleluya, solo el Gloria). Eso sí, es un tiempo litúrgico austero: color morado, ausencia de flores, etc.

– Corona de adviento: tradición proveniente del norte de Europa pero ya arraigada (no preceptiva). Sentido catequético (4 velas - 4 domingos).

– El Belén: La mejor manera de terminar el Adviento es preparando el Belén. Pero tenemos que tener en cuenta que el "Niño" debemos colocarlo el 24 por la noche (Misa del Gallo) o el mismo 25. 


Repertorio musical en adviento 

1. Importancia del "propio".

– El canto de entrada nos introduce en el Misterio y, en el caso concreto de los cuatro domingos de Adviento, en el tiempo litúrgico que celebramos.

– El Salmo (como de costumbre, no debe ser alterado).

– Aprovechar para cantar los mismo cantos los 4 domingos; reservando un repertorio propio de Adviento que solo se utilice en este tiempo litúrgico.

2. Peculiaridades del "ordinario": 

El gloria es el gran canto de Navidad, por este motivo durante los domingos de Adviento no se canta.

3. Otras cuestiones: 

– El "Ave María" es un canto apropiado para el ofertorio del IV Domingo de Adviento.

– El canto para encender la vela de la Corona de Adviento debe ser adecuado, es decir, que haga referencia y mención al tiempo litúrgico que celebramos.

– Conservar cantos de la tradición. Sería ideal que pudiésemos utilizar en cada tiempo litúrgico un canto de nuestro tesoro musical. En este tiempo, uno de los más conocidos es el Rorate caeli.

– ¿villancicos? Debemos hacer lo posible por NO utilizarlos en nuestras celebraciones litúrgicas hasta el día 25 de diciembre; porque estos son expresión del Misterio que celebramos a partir de ese día. Obviamente debemos cuidad el contenido de los textos.


Delegación Diocesana de Liturgia 



sábado, 22 de octubre de 2016

Presentación del Nuevo Misal Romano

Después de esperar bastantes años, por fin ve la luz la nueva edición del Misal Romano. Con tal motivo, el pasado viernes 7 de octubre de 2016 se presentó, en la Conferencia Episcopal Española, esta nueva edición oficial en español del Misal. 

La Comisión Episcopal de Liturgia también ha escrito un mensaje para favorecer la recepción de este nuevo libro litúrgico. El documento se titula: Celebrar la Eucaristía con el Misal Romano. Un hermoso texto que nos invita a acoger con sinceridad de corazón el instrumento con el cual celebramos diariamente nuestra fe. 

Con motivo de esta efeméride las XLV Jornadas Nacionales de Liturgia también se han centrado en la nueva edición del Misal Romano, por ello, con tal motivo hemos vivido unos días de intensa reflexión litúrgica y teológica acerca del Misal Romano. 

En nuestra diócesis también tendremos ocasión de participar en la presentación del nuevo Misal durante las próximas Jornadas de formación del clero que habrá por vicarías. Sin embargo, el Misal no solo deben conocerlo los sacerdotes, sino también los fieles. Conocer la tradición orante de la Iglesia contenida en el Misal puede ser muy edificante para los fieles. Con tal motivo, la Delegación Diocesana de Liturgia muestra su disponibilidad para dar a conocer la riqueza de este tesoro –en ocasiones poco valorado– de la Iglesia en parroquias, arciprestazgos o zonas pastorales. 


miércoles, 28 de septiembre de 2016

Nueva edición del Misal Romano

En un año en el que la Conferencia Episcopal Española (CEE) está celebrando su 50 aniversario, tendrá lugar una de las efemérides más esperadas de las últimas décadas, la esperada publicación de la nueva edición en español del Misal Romano.

El próximo viernes 7 de octubre, en el acto de presentación, intervendrán:

Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Carlos Osoro Sierra
Arzobispo de Madrid y Vicepresidente de la CEE

Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Julián López Martín
Obispo de León y Presidente de la Comisión Episcopal de Liturgia

D. José María Gil Tamayo
Secretario General de la CEE

D. Manuel Fanjul García
Director de Publicaciones de la CEE y Director de Libros Litúrgicos

D. Luís García García Gutiérrez 
Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Liturgia 

A parte de una cuidada edición, similar a la de los nuevos leccionarios, el Misal vendrá acompañado con un novedoso subsidio. Ya quedan menos días para conocer, por fin, esta nueva edición.

martes, 27 de septiembre de 2016

Dedicación de un nuevo altar

En el día de ayer, san Cosme y san Damián, hemos tenido ocasión de vivir en nuestra diócesis la solemne celebración de dedicación del nuevo altar de la parroquia de san Cosme de Antes. A las 12:30 daba comienzo la celebración que presidió nuestro Arzobispo, en la que concelebraron el párroco, D. Alberto Recarey y un grupo de sacerdotes bajo la atenta y devota mirada de numerosos fieles.



Sin duda, la celebración de un sacramental como la dedicación de un altar siempre es motivo de alegría para una comunidad parroquial. Se trata de una celebración con unos ritos específicos de profundo calado teológico:

Canto de las letanías 

Se pide la intercesión de los santos ante Jesucristo, único Mediador, al cual se hallan asociados todos los santos como partícipes de su pasión y comensales del banquete del reino celestial.

Colocación de las reliquias de los santos

Después del canto de las letanías, si es del caso, se colocan bajo el altar las reliquias de mártires o de otros santos, para expresar que todos los que han sido bautizados en la muerte de Cristo, y especialmente los que han derramado su sangre por el Señor, participan de la pasión de Cristo.

Oración de dedicación y unción del altar

La celebración de la eucaristía es el rito máximo y el único necesario para dedicar un altar; no obstante, de acuerdo con la común tradición de la Iglesia, tanto oriental como occidental, se dice también una peculiar oración de dedicación, en la que se expresa la voluntad de dedicar para siempre el altar al Señor y se pide su bendición.

Unción, incensación, revestimiento e iluminación

Los ritos de unción, incensación, revestimiento e iluminación del altar expresan con signos visibles algo de aquella acción invisible que Dios realiza por medio de la Iglesia cuando ésta celebra los sagrados misterios, en especial la eucaristía.

a) Unción del altar: En virtud de la unción con el crisma, el altar se convierte en símbolo de Cristo, que es llamado y es, por excelencia, el «Ungido», puesto que el Padre lo ungió con el Espíritu Santo y lo constituyó sumo Sacerdote para que, en el altar de su cuerpo, ofreciera el sacrificio de su vida por la salvación de todos.

b) Se quema incienso sobre el altar para significar que el sacrificio de Cristo, que se perpetúa allí sacramentalmente, sube hasta Dios como suave aroma y también para expresar que las oraciones de los fieles llegan agradables y propiciatorias hasta el trono de Dios.

c) El revestimiento del altar indica que el altar cristiano es ara del sacrificio eucarístico y al mismo tiempo la mesa del Señor, alrededor de la cual los sacerdotes y los fieles, en una misma acción pero con funciones diversas, celebran el memorial de la muerte y resurrección de Cristo y comen la Cena del Señor. Por eso el altar, como mesa del banquete sacrificial, se viste y adorna festivamente. Ello significa claramente que es la mesa del Señor, a la cual todos los fieles se acercan alegres para nutrirse con el alimento celestial que es el cuerpo y la sangre de Cristo inmolado.

d) La iluminación del altar nos advierte que Cristo es la «luz para alumbrar a las naciones», con cuya claridad brilla la Iglesia y por ella toda la familia humana.

Tomado del Ritual de la dedicación de iglesias y de altares. 



jueves, 22 de septiembre de 2016

Un concierto recomendado

O vindeiro venres, día 23 de setembro, ás 20:30 horas terá lugar na Igrexa das Ánimas (Santiago de Compostela) un concerto a cargo do grupo vocal Vox Stellae, no que se presentará música inédita do mestre de capela da Catedral de Tui, Matías García Benayas (+1737).
O concerto servirá para presentar o CD Salvete Flores, no que se rexistran algunhas das composicións do mestre Benayas e tamén o segundo volume da colección Música na Catedral de Tui, coas partituras editadas. Este proxecto de recuperación do patrimonio musical está impulsado polo Bispado de Tui-Vigo e a Secretaría Xeral de Cultura da Xunta de Galicia. 
Esta é unha actividade que comezou no ano 2013 con ocasión da celebración do Ano da Fe. Naquel entón presentouse un CD e un libro coas partituras dese mestre de capela, que incluían unha misa adicada ao apóstolo Santiago, inédita e que se conserva no arquivo da catedral de Tui, xunto con polifonía xacobea. O disco levaba por título Defensor almae Hispaniae e grabouse por Pablo Barreiro, técnico da Radio Galega, interpretado polo coro Vox Stellae, baixo a dirección de Luís Martínez e con Joaquín Barreira ao órgano.



martes, 19 de julio de 2016

Prefacio de Santa María Magdalena



Hace poco más de un mes, se daba la noticia de que por deseo expreso del Papa Francisco se establecía que la Memoria litúrgica de Santa María Magdalena fuese elevada al rango de Fiesta. Con tal motivo, la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos acaba de aprobar el texto del prefacio para dicha fiesta litúrgica.



22 de julio 

SANTA MARÍA MAGDALENA 


FIESTA

Prefacio 

APÓSTOL DE LOS APÓSTOLES 

V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. Levantemos el corazón.
R/. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V/. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R/. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación,
aclamarte siempre,
Padre todopoderoso,
de quien la misericordia
no es menor que el poder,
por Cristo, Señor nuestro.

El cual se apareció visiblemente en el huerto
a María Magdalena,
pues ella lo había amado en vida,
lo había visto morir en la cruz,
lo buscaba yacente en el sepulcro,
y fue la primera en adorarlo
resucitado de entre los muertos;
y él la honró ante los apóstoles
con el oficio del apostolado
para que la buena noticia de la vida nueva
llegase hasta los confines del mundo.

Por eso, Señor,
nosotros, llenos de alegría,
te aclamamos con los ángeles y con todos los santos, diciendo:

Santo, Santo, Santo…

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