viernes, 30 de agosto de 2019

Con profundo agradecimiento

El pasado mes de junio, D. José María Fuciños Sendín (A Coruña, 1939), Delegado de Liturgia de la Archidiócesis de Santiago de Compostela, presentaba al Sr. Arzobispo su renuncia -por motivos de salud- a dicho servicio, que venía ejerciendo desde el 19 de agosto de 1996; aunque su colaboración en esta delegación diocesana se remonta a 1973. 

D. José María fue ordenado el 4 de agosto de 1963 y ese mismo año era enviado a Roma, donde estudió Sagrada Liturgia en el Pontificio Instituto Litúrgico entre los años 1963 y 1965. Sin duda, unos años profundamente significativos para la Iglesia, para la liturgia católica y también para D. José María, que estuvo presente durante la sesión en la que los padres conciliares aprobaban la Constitución Sacrosanctum Concilium, sobre Sagrada Liturgia, convirtiéndose así en un testigo de excepción de aquel momento histórico.

Durante su período como Delegado, ha llevado a cabo numerosas actividades orientadas a la formación litúrgica, destacando entre ellas las “Jornadas Diocesanas de Liturgia”, celebradas cada año en las tres vicarías. En ellas, siempre se procuró abordar temas de actualidad litúrgica, buscando a destacados especialistas. Así, pudimos tener en nuestra diócesis a Juan Mª Canals, Pedro Farnés, José Aldazábal, Antonio Alcalde,… 

Al mismo tiempo, desde la delegación ha intentado: alentar una praxis litúrgica verdadera, prestar un continuo servicio de asesoramiento litúrgico, organizar acciones litúrgicas solemnes,…

D. José María siempre ha sido un hombre dispuesto a trabajar en equipo y así, desde que fue elegido Abad de la R. e I. Colegiata de Santa María del Campo de A Coruña, promovió una reconfiguración de la Delegación, incluyendo en el equipo de trabajo (al que ya pertenecía D. Elisardo Temperán, como responsable de los textos litúrgicos en gallego) a un subdelegado (D. Rafael Casás), un director del Secretariado de Música Sacra (D. Óscar Valado) y un experto en arquitectura religiosa (D. Esteban Fernández).

Finalmente, para hacer llegar al mayor número posible de personas el espíritu litúrgico, “fuente y cumbre de la vida eclesial”, favoreció la creación de la página web www.liturxia.com y la publicación de este boletín mensual “Ars Celebrandi”, el cual quedará suspendido hasta la elección de un nuevo Delegado.

domingo, 23 de junio de 2019

Sobre el Corpus Christi


La fiesta de Corpus Christi se remonta al siglo XIII. Algunos autrores la ubican en Lieja (Bélgica) sobre el 1242, pero la tradición más arraiga la ubica en Italia; ya que por aquel entonces, el Papa Urbano IV tenía la corte en Orvieto (ciudad situada al Norte de Roma). Muy cerca de esta localidad se encuentra Bolsena, donde en 1264 se produjo el famoso "Milagro de Bolsena": un sacerdote que celebraba la Santa Misa tuvo dudas de que la Consagración fuera algo real. Al momento de partir la Sagrada Forma, vio salir de ella sangre de la que se fue empapando en seguida el corporal. La venerada reliquia fue llevada en procesión a Orvieto el 19 junio de 1264. Hoy se conservan los corporales en Orvieto, y también se puede ver la piedra del altar en Bolsena, manchada de sangre.

El Santo Padre movido por el prodigio, y a petición de varios obispos, hace que se extienda la fiesta del Corpus Christi a toda la Iglesia por medio de la bula "Transiturus" del 8 septiembre del mismo año, fijándola para el jueves después de la octava de Pentecostés (jueves siguiente a la Transfiguración) y otorgando muchas indulgencias a todos los fieles que asistieran a la Santa Misa y al oficio. De esta manera se extendió el refrán popular: "Tres jueves al año brillan más que el Sol: Jueves Santo, Corpus Christi y la Ascensión"; aunque en la actualidad, Corpus Christi y la Ascensión se han trasladado al domingo para propiciar que los fieles puedan participar en mayor número. En Galicia, sobre todo, la fiesta del Corpus Christi (el Sacramento, el Santísimo... como se denomina en muchas parroquias) ha sido trasladada a otros domingos para favorecer la asistencia de clero a la solemnidad, ya que se trataba de una Fiesta de 1ª clase.


Según algunos biógrafos, el Papa Urbano IV encargó los textos para la liturgia de ese día (Misa y Oficio) a San Buenaventura y a Santo Tomás de Aquino; cuando el Pontífice comenzó a leer en voz alta el oficio hecho por Santo Tomás, San Buenaventura fue rompiendo el suyo en pedazos.

Uno de los cinco himnos que santo Tomás compuso (Adoro te devote, Page lingua, Tamtum ergo, Verbum Supernum Prodiens y Lauda Sion salvatorem) lo conservamos en nuestra liturgia actual como secuencia* de la solemnidad de Corpus Christi: Lauda Sion. Es un texto largo, pero de extrema belleza. Se trata de un verdadero tratado teológico (de la época, por supuesto) sobre la Eucaristía. No sólo habla de la debida adoración de la Eucaristía sino que utiliza una forma poética para explicar cuestiones muy relevantes: el fundamento histórico del sacramento (la última cena); la transubstanciación; la alusión directa a las especies que esconden el misterio como "accidentes", no como "sustancia"; la presencia concreta, completa y real de Cristo en las especies, así como en todas las partes de cada; los beneficios de la comunión, etc. Si alguien está interesado en leer con detenimiento el texto original o su traducción al español puede pinchar AQUÍ. Es un texto muy apropiado para meditar (e incluso explicar) durante este día.



* Las "secuencias" son breves poemas de carácter litúrgico (pero no bíblico) que en la Edad Media venían siendo habituales –tanto en forma gregoriana, como en forma polifónica entrado el Renacimiento– estos eran insertos en la Liturgia de la Palabra, después del canto del Aleluya y antes de la proclamación del Evangelio. En el Concilio de Trento, como se había realizado un uso abusivo de este tipo de composiciones en la liturgia (existían cientos de secuencias) se limitó mucho su uso; y después de la reforma del Concilio Vaticano II se limitó a cinco grandes fiestas: Domingo de resurrección (Victimae paschali laudes)Pentecostés (Veni, Sancte Spiritus)Corpus Christi (Lauda, Sion)San Benito (Laeta dies) y la Virgen de los dolores (Stabat Mater).


Oscar Valado
Secretariado de Música Sacra
www.liturxia.com


viernes, 24 de mayo de 2019

Coro Diocesano 2019 - Ordenaciones


El próximo domingo 7 de julio a las 18:00h. tendrán lugar en el Seminario Mayor, en la iglesia de San Martín Pinario, uno de los acontecimientos diocesanos más importante del año: las ordenaciones. 

En esta ocasión los tres diáconos de nuestra diócesis serán ordenados sacerdotes; y, como en otras ocasiones, convocamos a todas las personas de la diócesis que quieran formar parte de una interesante experiencia musical, formar parte del "Coro Diocesano" que se encargará de interpretar los estribillos de los cantos, las respuestas y aclamaciones para animar a toda la asamblea. Los requisitos son:

1. Tener ganas de cantar
2. No desafinar mucho ;)
3. Cubrir el formulario de inscripción pinchando AQUÍ (solo tardarás 1 minuto)

Tendremos un sólo ensayo ese mismo día 7 de julio a las 16:30h. en la iglesia de San Martín Pinario. Pero recordad, es imprescindible inscribirse para tener sitio reservado.

El repertorio será el siguiente (puedes escuchar los cantos haciendo clic sobre el título):
  1. Procesión de entrada: Pueblo de reyes
  2. Señor, ten piedad (F. Palazón)
  3. Gloria (F. Palazón)
  4. Salmo responsorial: Aclamad al Señor (M. Cela)
  5. Aleluya (Schutz-Cela)
  6. Aclamación elección de presbíteros: “Demos gracias a Dios” (O. Valado)
  7. Letanía de los santos 
  8. Vestición presbíteros: “Tu es sacerdos” (O. Valado)
  9. Abrazo de paz a los ordenados: “Jubilate Deo” (J. P. Lecot) 
  10. Respuesta: “Credo, Credo, Amen” (G. Liberto) 
  11. Presentación de dones: Iesu Rex admirabilis
  12. Respuesta a la profesión de fe: Credo, credo, amén (G. Liberto)
  13. Santo (F. Palazón)
  14. Doxología: Amén (Vaticano)
  15. Cordero de Dios (F. Palazón)
  16. Comunión I: Xunto a ti (O. Valado)
  17. Comunión II: Anima Christi (M. Frisina)
  18. Al finalizar la celebración: Cantate Domino (A. Gretchaninoff)
Ya puedes VER el libro de la celebración pinchando AQUÍ.

Si quieres más información puedes escribir a musicaarchicompostela@gmail.com

Oscar Valado Domínguez
Director del Secretariado de Música Sacra

domingo, 14 de abril de 2019

Celebremos la Misa Crismal

Uno de los acontecimientos que nos introduce poco a poco en el umbral del Triduo Pascual es la misa crismal que el obispo preside acompañado de su clero y del pueblo de Dios. Inicialmente era una celebración prevista para el Jueves Santo por la mañana, poniendo fin al tiempo litúrgico de la Cuaresma, sin embargo, es costumbre anticiparla al martes o miércoles santo en función de las necesidades pastorales. En nuestra diócesis se traslada al sábado y en esta ocasión, como la Catedral está en obras se celebrará en la iglesia de San Martín Pinario.

Esta celebración tiene dos importantes peculiaridades en su liturgia:

La primera y más importante es que el obispo, consagra el "Santo Crisma" (de ahí el nombre de "Misa Crismal") y bendice el óleo de los catecúmenos y de los enfermos que después cada párroco llevará a sus comunidades para poder celebrar los sacramentos del Bautismo, Confirmación y Unción de enfermos.

La segunda (un elemento menos importante que el anterior y más moderno) es la renovación de las promesas sacerdotales; por ello el cambio de día, para facilitar la participación del mayor número de sacerdotes posibles.


En esta celebración, el Graduale Romanum indica que se debe cantar el O redemptor, un antiguo himno gregoriano con forma antifonal.



O Redemptor sume carmen temet concinentium.

Arbor foeta alma luce 
hoc sacrandum protulit, 
fert hoc prona praesens turba 
Salvatori saeculi.

Consecráre tu dignáre,
Rex perénnis pátriae,
Hoc olívum, sígnum vívum,
Iúra cóntra daémonum.

Ut novétur séxus ómnis
Unctióne Chrísmatis:
Ut sanétur sauciáta dignitátis glória.

Lóta ménte sácro fónte
Aufugántur crímina,
Úncta frónte sacrosáncta
Ínfluunt charís mata.

Corde nátus ex Paréntis
Alvum ímplens Vírginis,
Praésta lúcem, cláude mórtem
Chrísmatis consórtibus.

Sit haec díes fésta nóbis,
Saeculórum saéculis
Sit sacráta dígna láude,
Nec senéscat témpore.



© Fotografías: Miguel Castaño

jueves, 11 de abril de 2019

Viernes de Dolores - Stabat Mater

HOY celebraremos - según el Calendario Litúrgico - el "viernes de la V semana de Cuaresma", sin embargo, en muchísimas partes, sobre todo en España y en algunos países de Latinoamérica ha permanecido muy arraigada la tradición del "Viernes de dolores", es decir, el viernes previo al Domingo de Ramos que después de la reforma del Año Litúrgico en el Concilio Vaticano II no se contempla. Ya que la memoria propia de la Virgen de los dolores es el 15 de septiembre, un día después de la fiesta litúrgica de la Exaltación de la Santa Cruz.

Aún así, serán muchos los lugares de la geografía española donde resonará el Stabat Mater, así que haré un mínima alusión a esta "secuencia" conservada en la liturgia romana. El Graduale Romanum ha conservado una serie de "secuencias" (textos de carácter lírico y de gran tradición que se han introducido en la liturgia de la palabra destacar de algún modo la importacia del día que se celebra); cuatro son las que utilizamosa lo largo del año litúrgico y que deben ser cantadas –o en su defecto leídas– antes del Evangelio: Corpus Christi (Lauda, Sion), Pentecostés (Veni, Sancte Spiritus), Domingo de resurrección (Victimae paschali laudes) y Virgen de los dolores (Stabat Mater). 

El Stabat Mater es un poema del siglo XIII. Las palabras por las que comienza, como todo los himnos, cánticos, salmos... son las que le dan el nombre: Stabat Mater dolorosa (Estaba la Madre llena de dolor). Si alguien está interesado en en ver el texto completo y su traducción puede hacer clik AQUÍ. Es un poema de veinte estrofas en las que se describe el profundo sufrimiento de la Virgen María en el momento de la crucifixión y muerte de su hijo, Jesucristo. En una segunda parte se le invoca como intercesora.

La tradición gregoriana conserva varios modelos sobre el mismo texto, el más famoso quizás sea el que se utiliza como himno de vísperas el 15 de septiembre, sin embargo... yo me centraré en el que propone el Graduale Romanum para la celebración de la Misa.


A lo largo de la historia se ha convertido en un texto que para grandes compositores ha servido como fuente de inspiración: Palestrina, Scarlatti, Vivaldi, Liszt, Dvorák, Poulenc, Rheinberger, Pärt... y muchos más... de entre los que cabe destacar, por ser los más difundidos, el de Rossini y Pergolesi. De este último he seleccionado un vídeo del "Amén" final de la obra; estoy convencido de que no es la mejor interpretación que se puede encontrar... pero lo he incluido porque lo canta un grupo de niñas y adolescentes, un claro ejemplo de que la educación musical desde la infancia nos puede alejar de tópicos bastante alejados de la realidad.


Mucho ánimo y feliz "recta final" de este tiempo de Cuaresma.

Oscar Valado

jueves, 4 de abril de 2019

Actas del VII Congreso Internacional del Órgano Hispano


El Secretariado de Música Sacra acaba de publicars las Actas del VII Congreso Internacional del Órgano Hispano celebrado entre los días 16 y 18 de marzo de 2017.

En ellas se recoge el programa general del Congreso, el programa de los conciertos, los homenajes realizados al P. José López Calo y a Montserrat Torrent; la presentación de la publicación El órgano en la Archidiócesis de Santiago de Compostela; así como las conferencias y comunicaciones que tuvieron lugar durante esos días. 

Se trata de una edición muy cuidada, en color y con un total de 337 páginas. Se han publicado solo 100 ejemplares y el precio es de 10€.

Los interesados en adquirir la publicación pueden escribir a la dirección de correo electrónico musicaarchicompostela@gmail.com 


TÍTULO: Actas del Congreso Internacional del Órgano Hispano
ISBN:  978-84-09-09710-4

lunes, 18 de marzo de 2019

La hora de Jesús

Próximamente va a estar disponible en las librerías una publicación titulada “La hora de Jesús. Celebraciones de Semana Santa”.

Se trata de un subsidio que recoge los textos litúrgicos de toda la Semana Santa desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Pascua (del misal, leccionario, libro de la sede y liturgia de las horas).

Esta publicación pretende ser una ayuda a los sacerdotes, ministros y fieles para conocer, preparar y orar los textos y las celebraciones de los días más santos del año cristiano.

lunes, 11 de marzo de 2019

Una nueva Cuaresma

La celebración de la Pascua en los tres primeros siglos no tenía un periodo de preparación. Se limitaba al ayuno en los dos o tres días precedentes. En Occidente tenemos los primeros testimonios directos de la existencia de la Cuaresma en el siglo IV: Egeria habla de ella para Jerusalén e, indirectamente, para Hispania; san Agustín para África; san Ambrosio para Milán. Para Roma, el historiador Sócrates atestigua por primera vez, probablemente para el siglo IV, un tiempo de preparación de la Pascua de tres semanas de ayuno, excepto sábados y domingos. Pero se trata de un estadio que podemos llamar todavía precuaresmal. A finales del mismo siglo IV, tenemos testimonios de una preparación a la Pascua de seis semanas. Es la Cuaresma de la época de san León (+461). Al desarrollo de la Cuaresma contribuyeron la disciplina para la reconciliación de los penitentes que tenía lugar el jueves santo por la mañana, cuarenta días después del inicio de su preparación, y la institución del catecumenado con la preparación inmediata de los “iluminados” al bautismo, celebrado en la vigilia pascual. Estas seis semanas experimentaron progresivamente modificaciones. En efecto, las primeras fuentes romanas muestran un estadio todavía más reciente de la Cuaresma, en el que el tiempo de preparación empieza con el miércoles anterior al primer domingo de Cuaresma (nuestro “miércoles de ceniza”). Posteriormente se añadieron otros domingos de preparación a la Cuaresma, quincuagésima, sexagésima, septuagésima. 

Después del Concilio Vaticano II, la Cuaresma se reformó según los criterios de la Sacrosanctum Concilium, que indicó claramente su sentido fundamental: “el tiempo cuaresmal prepara a los fieles, entregados más intensamente a oír la palabra de Dios y a la oración, para que celebran el misterio pascual, sobre todo mediante el recuerdo o la preparación del bautismo y mediante la penitencia” (n. 109). 

La Cuaresma actual, como todos sabemos, inicia con el miércoles de ceniza y finaliza con la misa en la Cena del Señor exclusive. Es importante recordar que se inaugura el “miércoles” no el primer domingo, ya que ningún domingo del año tiene carácter penitencial, ni si quiera en Cuaresma. De ahí que entre los 40 días de la Cuaresma no se cuentan los domingos. Esgrimir razones pastorales no es razón para alterar el sentido litúrgico, teológico y pastoral de este rito centenario, el cual carece de sentido si no es para inaugurar este tiempo penitencial.

Además de la riqueza de los textos eucológicos, en los formularios cuaresmales tenemos una copiosa serie de textos bíblicos. La celebración litúrgica, incluso en lo que se refiere al desarrollo temático, pone el acento principal en el domingo. En los cinco domingos anteriores a al domingo de Ramos, el leccionario dominical ofrece la posibilidad de tres itinerarios diversos y al mismo tiempo complementarios: un itinerario bautismal (ciclo A); un itinerario cristocéntrico-pascual (ciclo B); un itinerario penitencial (ciclo C). Todos los domingos están organizados temáticamente. El pivote es la lectura evangélica. 

En este año (ciclo C) los domingos constituyen el paradigma de una grande y profunda catequesis sobre la reconciliación. También dicho tema encuentra su vértice en la celebración de la Pascua, signo supremo de nuestra reconciliación con el Padre. Bautismo y penitencia aparecen así como las dos constantes en las que se basa todo el camino cuaresmal en orden a la plena reconciliación del hombre con Dios. Los evangelios de los dos primeros domingos repiten los temas de la tentación del desierto y la transfiguración con las características del evangelio de Lucas (4,1-13;9,17-36). Para los tres domingos siguientes se utilizan fragmentos que se refieren a la conversión: la parábola de la higuera estéril (Lc 13,1-9); la parábola del hijo pródigo (Lc 15,1-3.11-32); la adúltera perdonada. 

El significado y el contenido de la Cuaresma es expuesto de modo sintético y preciso en el prefacio primero de Cuaresma: “Por él concedes a tus hijos anhelar, año tras año, con el gozo de habernos purificado, la solemnidad de la Pascua, para que, dedicados con mayor entrega a la alabanza divina y al amor fraterno, por la celebración de los misterios que nos dieron nuestra vida, lleguemos a ser con plenitud hijos de Dios”. 

La colecta del primer domingo habla de la celebración cuaresmal como de un sacramentum. Si la Cuaresma es un “sacramento”, es decir, un “signo sagrado”, ello significa que todo cuanto forma parte de la institución cuaresmal –gestos y palabras– es una realidad unitaria y significativa. La Cuaresma en su conjunto de palabra que anuncia los acontecimientos de la salvación, oraciones, ritos y prácticas ascéticas, es un gran signo sacramental, mediante el cual la Iglesia participa en el misterio de Cristo que por nosotros realiza la experiencia del desierto, ayuna, sale victorioso de la tentación, escogiendo el camino del siervo humilde y sufriente hasta la cruz. 


Cf. Matias Augé, Liturgia. Historia, celebración, teología, espiritualidad, CPL, Barcelona 2015.


sábado, 9 de febrero de 2019

El Tiempo Ordinario

Presencia del Señor en el camino de la Iglesia

a.    Origen y significado.

El tiempo ordinario tiene su origen en el domingo, en la celebración de la "Pascua" que se repetía semana tras semanas (cf. Hch 20,7). Poco a poco se han ido incorporando en la liturgia de la Iglesia los diferentes tiempos fuertes que hacen hincapié en algún misterio concreto de Cristo (Navidad o Pascua) o nos sirven como preparación de estos (Adviento y Cuaresma). Sin embargo, el Tiempo Ordinario omás propiamente, tiempo durante el año, es una de las partes del año litúrgico En él se desarrolla el misterio pascual de un modo progresivo y profundo; y, si cabe, con mayor naturalidad aún que otros tiempos litúrgicos, cuyo contenido está a veces demasiado polarizado por una temática muy concreta. Para la mistagogia de los bautizados y confirmados que acuden cada domingo a celebrar la eucaristía, el tiempo ordinario significa un programa continuado de penetración en el misterio de salvación siguiendo la existencia humana de Jesús a través de los evangelios, contenido principal y esencial de la l celebración litúrgica de la iglesia.

El valor del tiempo ordinario consiste en formar con sus treinta y cuatro semanas un continuo celebrativo a partir del episodio del bautismo del Señor, para recorrer paso a paso la vida de la salvación revelada en la existencia de Jesús. Cada domingo tiene valor propio. Se convierte, así, en un camino cotidiano y sencillo; en el que aprendemos de Jesús y compartimos con él las pequeñas cosas de nuestra propia vida.

b.    Características y peculiaridades de este tiempo.

El tiempo ordinario se divide en dos partes:
            1ª) Desde la Fiesta del Bautismo del Señor hasta el Miércoles de Ceniza
            2ª) Desde Pentecostés hasta el I Domingo de Adviento
           
Esto supone que de las 52 semanas del año, 34 discurren en el tiempo ordinario. Y de estas, 6 en la primera parte y 28 en la segunda. Pero más allá de los número debemos destacar la conexión del Tiempo Ordinario con los primeros pasos de las comunidades cristianas que se reunían cada semana para compartir la Palabra y el Pan; es decir, no se celebran grandes acontecimientos sino la cotidianidad de alimentarse con la Palabra y con el Cuerpo de Cristo.

En este sentido, el Evangelio proclamado en cada celebración dominical durante el tiempo ordinario se convierte en el punto de referencia; no porque en otros tiempos no lo sea, sino porque durante todo el tiempo ordinario se hace una lectura continuada de los evangelios sinópticos: Mateo (ciclo A), Marcos (ciclo B), Lucas (ciclo C). El Evangelio de Juan viene representado con el capítulo 6 en el ciclo A. De este modo vamos leyendo las escenas del evangelio por el orden que el evangelista ha dispuesto; y, así, la cotidianidad de Jesús se hace una con la nuestra.

Otra característica muy visible de este tiempo es el color verde de los ornamentos sagrados; aunque no tiene un origen muy definido podría evocarnos la esperanza, la naturaleza, la paz... 

c.     Fiestas que preceden a los domingos del Tiempo Ordinario.

El ritmo de los domingos del tiempo ordinario es importante mantenerlo; sin embargo, a veces hay fiestas que tienen suficiente entidad como para pasar por delante del ritmo dominical. Por ello hay días que cambiamos el color verde de la cotidianidad por el correspondiente de la fiesta que celebremos, que pueden ser de tres tipos:

1º) La solemnidad de Jesucristo Rey del Universo (Cristo Rey). El año litúrgico siempre finaliza con esta celebración en el último domingo del tiempo ordinario (XXXIV).
2º) Solemnidades de la Santísima Trinidad y del Cuerpo y Sangre de Cristo (Corpus Christi). Son los domingo consecutivos a Pentecostés.
3º) Fiestas del Señor o de los Santos que se consideran bastante importantes como para celebrarse en lugar del domingo que corresponda: Presentación del Señor (Candelaria), San Juan, San Pedro y San Pablo, Transfiguración del Señor, Asunción de María, Exaltación de la Santa Cruz, Todos los Santos, Fieles Difuntos, Dedicación de la Basílica de Letrán, el Apóstol Santiago o las fiestas del patrón del pueblo o ciudad.

d.    ¿Un repertorio musical para todo el Año?

Numerosas veces podemos escuchar algún comentario por parte de algún director de coro parroquial que insinúa al adentramos en el tiempo ordinario:

jueves, 3 de enero de 2019

Calendario litúrgico propio de la Archidiócesis de Santiago de Compostela para el año 2019


7 de febrero – Jueves de la IV semana del Tiempo Ordinario.
XXVI aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Julián Barrio Barrio, Arzobispo.
Formulario de la Misa: Por el obispo (blanco).
Lecturas de la Misa: del común de pastores.

8 de febrero – Viernes de la IV semana del Tiempo Ordinario.
V aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Jesús Fernández González, Obispo auxiliar.
Conviene recordar este aniversario con alguna petición en la oración de los fieles.
Formulario de la Misa: cualquiera permitido en esta feria del Tiempo Ordinario.
Lecturas de la Misa: de la correspondiente feria del Tiempo Ordinario.

1 de marzo – Viernes de la VII semana del Tiempo Ordinario.
Memoria de San Rosendo, obispo.
Formulario de la Misa: las tres oraciones propias, todo lo demás del común de pastores, obispos (blanco).
Lecturas de la Misa: de la correspondiente feria del Tiempo Ordinario.

20 de marzo – Miércoles de la II semana de Cuaresma.
Memoria de San Martín Dumiense, obispo.
Este año, al coincidir con una feria de Cuaresma, se puede celebrar sólo a modo de Conmemoración.
Formulario de la Misa: oración colecta propia del santo, todo lo demás de esta feria de Cuaresma (morado).
Lecturas de la Misa: de esta feria de Cuaresma.

21 de abril – Domingo de Pascua de Resurrección.
Fiesta del aniversario de la Dedicación de la Iglesia Catedral.
Este año, al coincidir con el Domingo de Pascua, se omite su celebración.
Formulario de la Misa: del Domingo de Pascua (blanco).
Lecturas de la Misa: del Domingo de Pascua.

21 de mayo – Martes de la V semana de Pascua.
Memoria de San Torcuato y compañeros, mártires.
Formulario de la Misa: oración colecta propia, todo lo demás del común de mártires (rojo).
Lecturas de la Misa: de la correspondiente feria de Pascua.

25 de julio – Solemnidad de Santiago, apóstol.
Formulario de la Misa: del propio de Santiago, apóstol (rojo).
Lecturas de la Misa: del propio de Santiago, apóstol.

10 de septiembre – Martes de la XXIII semana del Tiempo Ordinario.
Memoria de San Pedro de Mezonzo, obispo.
Formulario de la Misa: las tres oraciones propias, todo lo demás del común de pastores, obispos (blanco).
Lecturas de la Misa: de la correspondiente feria del Tiempo Ordinario.

22 de octubre – Martes de la XXIX semana del Tiempo Ordinario.
Memoria de Santa María Salomé, madre de Santiago apóstol.
Formulario de la Misa: oración colecta propia, todo lo demás del común de santas mujeres (blanco).
Lecturas de la Misa: de la correspondiente feria del Tiempo Ordinario.

11 de noviembre – Lunes de la XXXII semana del Tiempo Ordinario.
Memoria de San Martín de Tours, obispo.
Formulario de la Misa: las tres oraciones propias, todo lo demás del común de pastores, obispos (blanco).
Lecturas de la Misa: de la correspondiente feria del Tiempo Ordinario.

7 de diciembre – Sábado de la I semana de Adviento.
XLVIII aniversario de la muerte de Mons. Fernando Quiroga Palacios, Cardenal-Arzobispo.
Formulario de la Misa: en las Misas de difuntos, por el obispo de la diócesis (morado).
Lecturas de la Misa: de las Misas de difuntos.

30 de diciembre – Día VI dentro de la Octava de Navidad.
Fiesta de la Traslación del Apóstol Santiago.
Formulario de la Misa: todo del propio de Santiago, apóstol (rojo).
Lecturas de la Misa: del propio de Santiago, apóstol.

domingo, 23 de diciembre de 2018

Antífonas de la "O" (VII)

ULTIMA ENTREGA.

Esta entrada forma parte de un conjunto de antífonas gregorianas, que serán publicadas entre el 17 y el 23 de diciembre. Si quieres conocer la "curiosa" explicación inicial pincha AQUÍ. Gracias!


Antífona VII – 23 de diciembre

O EMMANUEL, rex et legifer noster,
expectatio gentium et salvator earum:
veni ad salvandum nos, Dominus Deus noster.

Oh Emmanuel (Isaías 7, 14), nuestro rey y legislador (Isaías 33, 22),
esperanza y salvación de los pueblos (Génesis 49, 10; Evangelio según san Juan 4, 42):
ven a salvarnos, oh Señor Dios nuestro (Isaías 37, 20).


Oscar Valado

sábado, 22 de diciembre de 2018

Antífonas de la "O" (VI)

Esta entrada forma parte de un conjunto de antífonas gregorianas, que serán publicadas entre el 17 y el 23 de diciembre. Si quieres conocer la "curiosa" explicación inicial pincha AQUÍ. Gracias!


Antífona VI – 22 de diciembre

O REX gentium et desideratus earum,
lapis angularis qui facis utraque unum:
veni et salva hominem quem de limo formasti.

Oh Rey de los gentiles (Jeremías 10, 7), esperado por todas las naciones (Ageo 2, 7),
piedra angular (Isaías 28, 16) que reúnes en uno a judíos y paganos (Epístola a los Efesios 2, 14):
ven y salva al hombre que has creado usando el polvo de la tierra (Génesis 2, 7).


Oscar Valado



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