jueves, 27 de julio de 2017

Cuestionario sobre música litúrgica de la CEE

Desde la Conferencia Episcopal Española se está difundiendo un cuestionario sobre el uso y la práctica del canto y la música en las diócesis españolas. El secretariado de la Comisión Episcopal de Liturgia comenzó a difundir el pasado mes de mayo este cuestionario entre sacerdotes, religiosos y laicos, coros parroquiales, directores de coro, músicos, equipos de animación litúrgica y todas aquellas personas involucradas en la pastoral del canto y la música con el fin de conocer su parecer sobre el estado de la música en las diócesis españolas.

Ya la han respondido más de 3.000 personas, pero la fecha límite para cumplimentar este cuestionario es el día 1 de septiembre. El tiempo estimado para completar el cuestionario es entre 8 y 10 minutos. Se puede completar online desde el enlace: ACCEDER A CUESTIONARIO

El secretariado de la Comisión Episcopal de Liturgia ha puesto en marcha este proyecto coincidiendo con el 50 aniversario de la Instrucción de la Congregación del Culto Divino Musicam Sacram (5 de marzo de 1967). En este contexto, las próximas Jornadas Nacionales de Liturgia, que tendrán lugar del 17 al 20 de octubre en Santander, estarán dedicadas a la música y el canto litúrgico en la celebración y será donde se den a conocer los resultados de esta encuesta. Las respuestas proporcionarán material valioso y de primera mano para orientar los pasos a dar en la promoción y renovación del canto y la música en las diócesis españolas.

Más información en www.conferenciaepiscopal.es 



lunes, 10 de julio de 2017

Sobre el pan y el vino para la Eucaristía


CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO 
Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS


Prot. N. 320/17

Carta circular a los Obispos
sobre el pan y el vino para la Eucaristía

1. La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, por encargo del Santo Padre Francisco, se dirige a los Obispos diocesanos (y a quienes se les equiparan en el derecho) para recordar que les compete, sobre todo, a ellos proveer dignamente lo necesario para la celebración de la Cena del Señor (cf. Lc 22,8.13). Compete al Obispo, primer dispensador de los misterios de Dios, moderador, promotor y custodio de la vida litúrgica en la Iglesia a él confiada (cf. CIC can. 835 §1), vigilar la calidad del pan y del vino destinados a la Eucaristía y, por tanto, a aquellos que los preparan. Con el fin de ayudar, se recuerdan las disposiciones vigentes y se sugieren algunas indicaciones prácticas.

2. Mientras que hasta ahora, por lo general, algunas comunidades religiosas se ocupaban de preparar el pan y el vino para la celebración de la Eucaristía, hoy se venden también en los supermercados, en otros negocios y a través de internet. Este Dicasterio, para no dejar dudas acerca de la validez de la materia eucarística, sugiere a los Ordinarios dar indicaciones al respecto, por ejemplo, garantizando la materia eucarística mediante certificados apropiados.

Es el Ordinario el que debe recordar a los presbíteros, en particular a los párrocos y a los rectores de las iglesias, su responsabilidad para comprobar quién es la persona encargada de proveer el pan y el vino para la celebración, así como la idoneidad de la materia.

Además, corresponde al Ordinario informar y recordar a los productores del vino y del pan para la Eucaristía el respeto absoluto de las normas.

3. Las normas acerca de la materia eucarística, indicadas en el can. 924 del CIC y en los números 319 - 323 de la Institutio generalis Missalis Romani, han sido ya explicadas en la Instrucción Redemptionis Sacramentum de esta Congregación (25 de marzo de 2004):

a) “El pan que se emplea en el santo Sacrificio de la Eucaristía debe ser ázimo, de sólo trigo y hecho recientemente, para que no haya ningún peligro de que se corrompa. Por consiguiente, no puede constituir la materia válida, para la realización del Sacrificio y del Sacramento eucarístico, el pan elaborado con otras sustancias, aunque sean cereales, ni aquel que lleva mezcla de una sustancia diversa del trigo, en tal cantidad que, según la valoración común, no se puede llamar pan de trigo. Es un abuso grave introducir, en la fabricación del pan para la Eucaristía, otras sustancias como frutas, azúcar o miel. Es claro que las hostias deben ser preparadas por personas que no sólo se distingan por su honestidad, sino que además sean expertas en la elaboración y dispongan de los instrumentos adecuados” (n. 48).

b) “El vino que se utiliza en la celebración del santo Sacrificio eucarístico debe ser natural, del fruto de la vid, puro y sin corromper, sin mezcla de sustancias extrañas. [...] Téngase diligente cuidado de que el vino destinado a la Eucaristía se conserve en perfecto estado y no se avinagre. Está totalmente prohibido utilizar un vino del que se tiene duda en cuanto a su carácter genuino o a su procedencia, pues la Iglesia exige certeza sobre las condiciones necesarias para la validez de los sacramentos. No se debe admitir bajo ningún pretexto otras bebidas de cualquier género, que no constituyen una materia válida” (n. 50).

4. La Congregación para la Doctrina de la Fe, en la Carta circular a los Presidentes de las Conferencias Episcopales acerca del uso del pan con poca cantidad de gluten y del mosto como materia eucarística (24 de julio de 2003, Prot. N. 89/78 – 17498), ha indicado las normas respecto a las personas que, por diversos y graves motivos, no pueden tomar pan preparado normalmente o vino normalmente fermentado:

a) “Las hostias sin nada de gluten son materia inválida para la Eucaristía. Son materia válida las hostias con la mínima cantidad de gluten necesaria para obtener la panificación sin añadir sustancias extrañas ni recurrir a procedimientos que desnaturalicen el pan” (A. 1-2).

b) “Es materia válida para la Eucaristía el mosto, esto es, el zumo de uva fresco o conservado, cuya fermentación haya sido suspendida por medio de procedimientos que no alteren su naturaleza (por ejemplo el congelamiento)” (A. 3).

c) “Es competencia del Ordinario conceder a los fieles y a los sacerdotes la licencia para usar pan con una mínima cantidad de gluten o mosto como materia para la Eucaristía. La licencia puede ser concedida habitualmente, mientras dure la situación que la ha motivado” (C. 1).

5. Además, dicha Congregación ha decidido que la eucarística preparada con organismos genéticamente modificados puede ser considerada materia válida (cf. Carta al Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos acerca de la materia eucarística preparada con organismos genéticamente modificados, 9 de diciembre de 2013, Prot. N. 89/78 – 44897).

6. Los que preparan el pan y producen el vino para la celebración deben ser conscientes que su obra está orientada al Sacrificio Eucarístico y esto pide su honestidad, responsabilidad y competencia. 

7. Para que se cumplan estas normas generales, los Ordinarios, si lo estiman oportuno, pueden ponerse de acuerdo como Conferencia Episcopal, dando indicaciones concretas. Vista la complejidad de situaciones y circunstancias, así como la falta de respeto en el ámbito sagrado, se advierte la necesidad práctica que, por encargo de la Autoridad competente, haya quien garantice efectivamente la genuinidad de la materia eucarística por parte de los fabricantes como de su conveniente distribución y venta.

Se sugiere, por ejemplo, que una Conferencia Episcopal pueda encargar a una o más Congregaciones religiosas u otra Entidad capaz de verificar las garantías necesarias sobre la producción, conservación y venta del pan y del vino para la Eucaristía en un determinado país y en los países en los que se exportan. Se recomienda también que el pan y el vino destinados a la Eucaristía sean convenientemente tratados en los lugares de venta.

En la sede de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, a 15 de junio de 2017, solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo.

+ Robert Card. Sarah
Prefecto

sábado, 8 de julio de 2017

Extracto del Ritual de Exequias

El año 1988 la Conferencia Episcopal Española publicó una nueva edición oficial del Ritual de exequias mejor estructurada y enriquecida con el fin de responder a las distintas circunstancias que se presentaban, a veces extraordinarias, a la hora de celebrar los ritos que la Iglesia reserva para acompañar a los fieles cristianas a su última morada terrena en coherencia con la fe y ofreciendo a sus allegados el consuelo de la esperanza. La riqueza litúrgica y teológica, y al mismo tiempo, las posibilidades pastorales de este Ritual siguen siendo importantes y válidas.

Sin embargo, también han sido numerosas las peticiones de los sacerdotes y de otros responsables de la vida litúrgica, solicitando un libro más breve y de fácil manejo para su uso en pequeñas comunidades, tanatorios, y en otros momentos según lo aconseje la conveniencia pastoral.

Por este motivo la Comisión Episcopal de Liturgia ofrece el presente extracto del Ritual de exequias en la confianza de que sus posibles destinatarios encuentren de forma clara, sintética y completa los ritos principales y una selección de los textos de la Palabra de Dios y de la plegaria de la Iglesia sin necesidad de recurrir al volumen completo.

Este es su índice:

Introducción

Orientaciones pastorales para la celebración de las exequias

Capítulo I: Forma típica de las exequias
Formulario I
Formulario II

Capítulo II: Rito simplificado de las exequias
Formulario I
Formulario II

Capítulo III: Textos propios para la celebración de determinadas exequias
En las exequias del obispo diocesano (residencial o emérito)
En las exequias de un presbítero
En las exequias de un/a religioso/a
En las exequias de un párvulo bautizado
En las exequias de un párvulo no bautizado 

Capítulo IV: Celebración de las exequias ante la urna de las cenizas

Capítulo V: Textos diversos en casos especiales

Capítulo VI: Esquemas de lecturas por temas y circunstancias

Capítulo VII: Selección de lecturas

Capítulo VIII: Selección de cantos para las celebraciones exequiales

Capítulo IX: Formularios para orar en la capilla ardiente





viernes, 2 de junio de 2017

CORO DIOCESANO ORDENACIONES 2017


El próximo DOMINGO 2 de JULIO a las 18:00h. tendrá lugar en la Catedral de Santiago uno de los acontecimientos diocesanos más importantes del año, las sagradas órdenes. 

Con tal motivo, desde el Secretariado Diocesano de Música Sacra queremos propiciar que este acontecimiento sea una verdadera fiesta diocesana, por ello INVITAMOS a participar en el "Coro Diocesano" a todas las personas de la diócesis que quieran formar parte de esta interesante experiencia musical.

Los requisitos son los de siempre:

1. Tener ganas de cantar
2. No desafinar (mucho)

Tendremos un sólo ensayo ese mismo día (2 de julio) a las 16:30h en la Catedral. Pero recordad, es imprescindible inscribirse para poder tener un sitio reservado en el CORO.

El repertorio será el siguiente (puedes escuchar los cantos haciendo clic sobre el título):
  1. Procesión de entrada: Aclamad al Señor (M. Cela)
  2. Señor, ten piedad (F. Palazón)
  3. Gloria (F. Palazón)
  4. Salmo responsorial: Cantaré eternamente las misericordias del Señor 
  5. Aleluya (M. Frisina)
  6. Aclamación elección de diáconos y presbíteros: “Demos gracias a Dios” (O. Valado)
  7. Letanía de los santos 
  8. Vestición diáconos: “Cantad al Señor un cantico nuevo” (M. Cela)
  9. Vestición presbíteros: “Tu es sacerdos” (O. Valado)
  10. Abrazo de paz: “Jubilate Deo” (Taizé – M. Cela) 
  11. Respuesta: “Credo, Credo, Amen” (G. Liberto) 
  12. Presentación de dones: Iesu Rex admirabilis
  13. Respuesta a la profesión de fe: Credo, credo, amén (G. Liberto)
  14. Santo (F. Palazón)
  15. Cordero de Dios (F. Palazón)
  16. Comunión I: Xunto a ti (O. Valado)
  17. Comunión II: Anima Christi (M. Frisina)
  18. Himno al Apóstol Santiago

Ya puede echar un ojo a libro de la celebración pinchando AQUÍ.

Si quieres más información puedes escribir a musicaarchicompostela@gmail.com

Oscar Valado Domínguez
Director del Secretariado de Música Sacra

sábado, 22 de abril de 2017

CORO DIOCESANO - CLAUSURA SÍNODO



El próximo SÁBADO 29 de ABRIL a las 12:00h. tendrá lugar en la Catedral de Santiago uno de los acontecimientos diocesanos más importantes de los últimos años, la CLAUSURA DEL SÍNODO DIOCESANO.

Con tal motivo, desde el Secretariado Diocesano de Música Sacra queremos propiciar que este acontecimiento sea una verdadera fiesta diocesana, por ello INVITAMOS a participar en el "Coro Diocesano" a todas las personas de la diócesis que quieran formar parte de esta interesante experiencia musical.

Los requisitos son:

1. Tener ganas de cantar
2. No desafinar (mucho)

Tendremos un sólo ensayo ese mismo SÁBADO 29 a las 10:30h. en el Seminario Mayor. Pero recordad, es imprescindible inscribirse para poder tener un sitio reservado.

El repertorio será el siguiente (puedes escuchar los cantos haciendo clic sobre el título):

Procesión de entrada: Aclamad al Señor (M. Cela)

PUEDES VER EL LIBRO DE LA CELEBRACIÓN PINCHANDO AQUÍ.

Si quieres más información puedes escribir a musicaarchicompostela@gmail.com


Oscar Valado Domínguez
Director del Secretariado de Música Sacra

viernes, 17 de marzo de 2017

Publicación del Catálogo de órganos de la Archidiócesis

Ha dado comienzo el VII Congreso Internacional del Órgano Hispano y en su jornada inaugural el Departamento de Música de la Diócesis ha presentado la publicación El órgano en la Archidiócesis de Santiago, en la cual se recogen todos los órganos que existen en nuestras parroquias, iglesias, monasterios, conventos y capillas.


Soli Deo gloria

Esta frase, que podemos encontrar en innumerables órganos, manifiesta la razón de ser de cada uno de estos instrumentos. Durante siglos, la Iglesia ha manifestado su fe a través de la música, tanto vocal como instrumental, creando un lenguaje propio que, además de conformar un verdadero patrimonio artístico, es para el mundo un testimonio de fe. Cuando escuchamos, por ejemplo, una antífona o una misa gregoriana, un motete de Victoria o la pasión según San Mateo de Bach, una pieza para órgano de Tournemire o Messiaen, no solo estamos ante una obra de arte, sino que estamos ante una verdadera expresión de fe ¿Cuántos compositores han escrito música para dar gloria a Dios? ¿Cuántos músicos la han interpretado? ¿Cuántos fieles la han cantado o escuchado para su santificación personal? En una realidad tan compleja como la música sacra, que es un lenguaje a la vez humano y trascendental, el órgano tiene (o debería tener) una relevancia absoluta sobre cualquier otro instrumento, como el idóneo para elevar las almas hacia Dios.

Desde el convencimiento de que el órgano forma parte del tesoro “sacro-musical” de la Iglesia, el Departamento de Música Sacra de la Archidiócesis compostelana ha puesto su empeño en realizar un inventario de los órganos existentes en el territorio que abarca. El resultado de esta tarea es la presente publicación. Tratándose de una primera aproximación al tema, su carácter es, ante todo, divulgativo, no teniendo por ello mayor aspiración que la de ser una ventana abierta a un patrimonio musical que, en general, ha sido poco estudiado e, incluso, poco valorado.

Os dejamos aquí una muestra de la portada y las primeras páginas.

La publicación se puede adquirir en la Librería Egeria (Plaza de la Inmaculada, Santiago)







martes, 6 de diciembre de 2016

Azul inmaculada

Fotografía © Miguel Castaño
Es una escena habitual el que en muchas de nuestras parroquias, en el día celebración de la festividad de la Inmaculada Concepción vemos emplear -allí donde los hay- ornamentos de color azul celeste y escuchar durante la homilía la explicación de que tal color se debe a un privilegio concedido a España en el siglo XIX por la ancestral defensa que nuestra nación ha hecho de ese dogma. Aún faltan algunos meses para esta festividad litúrgica, pero es conveniente recordar algunos pormenores del uso de este privilegio pues resulta cada vez más frecuente ver como este color -debido sin duda al celo mariano- es usado para celebrar otras advocaciones de la Santísima Virgen.

Lo primero que hemos que precisar es que el color azul, como tal, no es un color litúrgico. En efecto, son colores litúrgicos todos y solos aquellos que se prescriben en el punto 347 de la actual Instrucción General del Misal Romano, a saber, el blanco, el verde, el rojo, el morado, el negro y el rosado. El color azul es, hablando en puridad, un privilegio litúrgico. Esta distinción no es quisquillosa ni rebuscada, dado que según un venerable principio litúrgico, "todo aquello que en la liturgia no es obligatorio, está prohibido". El sentido del privilegio litúrgico es precisamente ser una excepción a una ley general, privilegio concedido por la Santa Sede de lo cual puede hacerse uso o no; esto es lo que lo distingue esencialmente de los colores litúrgicos facultativos como el rosáceo o el negro, que no constituyen excepciones, sino posibilidades ad libitum pero que figuran explícitamente en el conjunto de normas litúrgicas de la Iglesia.

El privilegio de poder emplear el color azul no es, sin embargo, el único concedido a España. Existe un breve pontificio, Ad hoc nos, rubricado por San Pío V (al que se añade el Pastoralis officii de Gregorio XIII) en el que se compendian todos los privilegios litúrgicos otorgados a nuestra nación, muchos de los cuales si bien han caído en desuso no debería ser óbice para conocerlos. Tales privilegios son el fruto de centenarias costumbres litúrgicas españolas -y no tanto una concesión graciosa en recompensa a determinados "méritos" como en ocasiones parece interpretarse- que recibieron tal reconocimiento después de haber sido solicitada la continuación de tales usos. Algo semejante ha sucedido con el color azul, que aún antes de la concesión del privilegio se habría comenzado a ser utilizar. Su uso resulta muy anterior a la misma proclamación del dogma por parte de Pío IX; por lo que parece,se comenzaría a utilizar en Sevilla al menos a raíz de la polémica entre maculistas e Inmaculistas en el siglo XVII. El primer reconocimiento de la posibilidad de usar este color tendría lugar en 1817, cuando Pío VII concedió su uso a la catedral de Sevilla para la fiesta de la Inmaculada y su octava. En 1879 la Sagrada Congregación de Ritos extendería este permiso a toda la archidiócesis hispalense. Finalmente el doce de febrero de 1883 según decreto promulgado por la Sagrada Congregación de Ritos se concede su uso las diócesis españolas y sus territorios para la solemnidad de la Inmaculada, su octava, y las misas votivas. Desde la supresión de la octava de la Inmaculada ya en el misal promulgado por Juan XXIII en 1962 acorde a las rúbricas de la instrucción Rubricarum instructum, el color azul queda reducido a la solemnidad de la Inmaculada y a las misas votivas de la Inmaculada. Y para las diócesis españolas, según lo que hemos indicado más arriba, cualquier otro uso está prohibido. No pensemos, sin embargo, que es nuestro país el único en el que veremos emplear vestiduras azules. Los antiguos territorios del Reino de Baviera (actual Estado Libre de Baviera) lo tiene concedido para la festividad de Santa María Reina y en Portugal para las fiestas de la Inmaculada y la Asunción. En todo caso, el uso abusivo de este color fuera de las fechas para las que está concedido supone desdibujar su sentido y el origen del privilegio: la devoción multisecular del pueblo español a la Inmaculada y la defensa del dogma. Fue precisamente en la archidiócesis de Sevilla, en el convento de San Antonio de Padua donde se conservarían -según la tradición- los más antiguos ornamentos confeccionados en color azul para celebrar a la Inmaculada.

Y es un color muy a propósito para celebrar este misterio. Es el azul quizá el más inmaterial y profundo de los colores. Recuerda al cielo, al agua, al aire, al cristal; Por eso también se habría usado en la liturgia cristiana medieval durante el tiempo de Pentecostés pues el símbolo del Espíritu Santo es el aire, el más inmaterial de los elementos, pues "Spiritus ubi vult, spirat". El azul intenso quiere expresar de este modo el desapego a los valores mundanos y la ascensión del alma que tiende hacia lo divino, como nos enseña Efrén el Sirio : “Hoy María se ha hecho cielo y ha traído a Dios, porque en Ella ha descendido la excelsa divinidad y ha hecho morada."Por eso, junto al blanco, es el color de la Inmaculada Concepción. Representa ese encuentro del cielo con la tierra en las Virgen ya concebida sin mancha, que anuncia esa fusión del cielo y la tierra, las dos partes del eje cósmico, unidos para acoger esa autocomunicación divina, y así se expresa de manera elocuente que Dios Padre ante la previsión de los méritos de María la haya querido adornar con este singularísimo privilegio.

D. José Ripoll
Párroco y asesor para la Forma Extraordinaria del Rito Romano




lunes, 5 de diciembre de 2016

Akathistos

Yo no soy un experto en liturgias orientales, para estas cuestiones más doctas recomiendo leer a Salvador Aguilera, un estudioso y amante de la Divina Liturgia y uno de los administradores del blog amigo Lex orandi; pero en esta entrada, cercano ya a la fiesta de la Inmaculada Concepción traigo uno de los más famosos himnos que la Iglesia ha Oriental dedicado a la Madre de Dios, el Akáthistos.

Es el himno litúrgico por antonomasia del siglo V que ha quedado como modelo de muchas composiciones himnográficas y titánicas, tanto antiguas como en la actualidad. Akáthistos no es el titulo originario, sino una rúbrica: "de pie, no-sentado", con la que se indicaba que había que cantarlo de pie, como se escucha el evangelio, como signo de reverente obsequio a la Madre de Dios. 


La estructura métrica y silábica se inspira en la Jerusalén celeste descrita en el capítulo 21 del Apocalipsis. Consta de 24 estrofas, con dos partes distintas: la cristológica y la eclesial; y como dos planos superpuestos: el plano de la historia y el de la fe. 

La primera parte, contiene doce "estrofas" y sigue el ciclo de la Navidad inspirado en el evangelio de la infancia (Lc 1–2; Mt 1–2). Misterio de la Encarnación (1–4), la efusión de la gracia en Isabel y Juan (5), la revelación a José (6), la adoración de los pastores (7), llegada y adoración de los magos (8–10), la huida a Egipto (11), el encuentro con Simeón (12). Misterios que superan el mero dato histórico y nos abren a una lectura simbólica y teológica. 

La segunda parte (estrofas 13–24) propone y canta lo que la Iglesia, en los concilios de Éfeso y Calcedonia, profesaba de María, en el misterio del Hijo Salvador y de la Iglesia de los salvados. María es la nueva Eva, virgen de cuerpo y espíritu, que con el fruto de su vientre reconduce a los mortales al paraíso que habían perdido (13); es la Madre de Dios que, siendo trono y sede del Infinito, abre las puertas del cielo e introduce allí a los hombres (15); es la Virgen encinta que reclama la mente humana a inclinarse ante un parto divino y a dejarse iluminar por la fe (17); es la "Siempre-virgen", inicio de la virginidad de la Iglesia consagrada a Cristo, su perenne custodia y amorosa tutela (19); es la Madre de los sacramentos-pascuales que purifican y divinizan al hombre y le nutren con el alimento celestial (21); es el Arca Santa y el Templo viviente de Dios, que precede y protege el peregrinar de la Iglesia y de los fieles hacia la Pascua definitiva (23); es la Abogada de la misericordia en el último día (24). 

El Akáthistos conserva un inmenso valor: 
  • por su contenido histórico salvífico, que abraza todo el proyecto de Dios, involucrando (envolviendo) a toda la creación, desde sus orígenes hasta el final de los tiempos, llegando a su plenitud en Cristo; 
  • por las fuentes que usa: la Palabra de Dios; la doctrina definida en los concilios (Nicea, 325; Éfeso, 431; Calcedonia, 451); Padres orientales de los siglos IV y V; 
  • por la metodología mistagógica, con la que, desde las imágenes de la creación y de la Escritura, eleva al hombre a la contemplación y celebración del misterio de la encarnación como misterio salvífico, en el que coloca a María como lugar teológico, de encuentro y de manifestación de Dios. 
En cuanto al autor, toda la tradición manuscrita nos lo deja en el anonimato. Hoy en día, la crítica científica se inclina por atribuir la composición del himno a uno de los Padres de Calcedonia. Así, el texto litúrgico que hoy recitamos y cantamos sería el fruto maduro de la más antigua Iglesia, todavía indivisa, en los orígenes de nuestra fe. Un himno, por tanto, digno de ser acogido y cantado por toda la Iglesia y la comunidad eclesial. 

lunes, 28 de noviembre de 2016

Glosas y documentos - Misal Romano

En estos días la Comisión Episcopal de Liturgia presentaba Glosas y Documentos. Sobre la tercera edición oficial del Misal Romano en español. Se trata de un material para preparar la recepción del nuevo misal en las parroquias y comunidades de las diócesis españolas. Con estos documentos se quiere poner de relevancia los aspectos más significativos de esta nueva edición del Misal Romano en español que deberá comenzar a utilizarse, tal y como dice el Decreto firmado por el Presidente de la CEE, en las primeras vísperas del I Domingo de Cuaresma de 2017 y su uso, desde ese momento, será obligatorio.

Los materiales que se nos ofrecen no solo son de carácter normativo, sino que también los hay de tipo teológico, litúrgico, pastoral, editorial y musical. Un amplio elenco para que todos estemos en condiciones de acoger y presentar, tal y como lo quiere la iglesia española, esta nueva edición del Misal.

SUMARIO

1. Decretos 
     - A las diócesis de España
     - Decreto de la Conferencia Episcopal Española

2. Mensaje de la Comisión Episcopal de Liturgia 
     - Celebrar la Eucaristía con el Misal Romano en su tercera edición

3. Presentación de la 3.ª edición del Misal Romano en lengua española

4. Carta de su Santidad Benedicto XVI al Presidente de la Conferencia Episcopal Alemana

5. Aportaciones de la tercera edición oficial del Misal Romano en lengua española

6. Labor editorial de la tercera edición del Misal Romano español

7. La música en la tercera edición oficial del Misal Romano en lengua española




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